Celebración de Casemiro/ Manchester United
Empate a cuatro entre el Manchester United y el Bournemouth
La sorpresa volvía a saltar en el once de Amorim con su decisión de que Heaven jugara en la defensa. Además la suplencia de Sesko era sorprendente debido a las pocas oportunidades que le está dando tras volver de su lesión.
PRIMER ACTO DEL PARTIDO
El partido comenzaba con la lesión de Adams en el Bournemouth tras una disputa con Cunha y en su lugar entraba Scott.
Tras trece minutos, llegaría el primer gol del partido tras un centro de Dalot que Cunha remataría de mala manera y el rechace le caería a un Diallo que en el día de hoy ha estado enérgico y le bastaría empujarla para poner por delante a su equipo.
Aunque la respuesta del Bournemouth tardaría bastante en llegar, el equipo de Iraola reaccionaría de manera sorprendente pasando el peligro a la otra parte del campo. Tocando de lado a lado para poder encontrar huecos y poder aprovecharlos para poner el empate en el partido.
En el minuto 40, Mount y Shaw no se entendían y ocasionaron una contra de Semenyo que metería el balón adentro de la red, un disparo pegado al palo que sería imposible para Lammens.
La primera parte estaba siendo entretenida, los dos equipos con llegadas y con bastante fútbol, por eso mismo Casemiro aprovecharía un buen saque de esquina de Bruno Fernandes que le dejaría solo para rematar aunque con suerte debido a la mala decisión de Petrovic.
SEGUNDO ACTO DEL PARTIDO
El inicio de la segunda parte era solo un spoiler de lo que se venía, ni un minuto y el empate ya volvía al marcador con el gol de Evanilson que aprovecharía un hueco y recibiendo un pase ahí solo le haría falta golpear el balón y volvió el empate al marcador.
El encuentro cambiaría por primera vez de guion y el Bournemouth se ponía por delante en el partido con un gol de falta de Tavernier desde el borde del área. Si en la primera parte el portero visitante había tenido un error, esta vez le tocaría al local cometerlo con un fallo en la colocación tanto suya como de la barrera.
El club de Manchester buscaba un empate que no llegaba pero no dejaba de insistir. Para ello, jugadores como Cunha y Bruno Fernándes estaban tirando del equipo hacia delante.
Otro vez cambio de guión más en el Teatro de los Sueños, Bruno Fernandes metería el que ha sido el gol de la noche e incluso candidato al de la jornada. Dejaría la escuadra limpia tras el paso a toda velocidad del balón que fue imparable y convertiría el empate a falta de quince minutos.
Tres minutos más tarde, una contra bien ejecutada por Cunha pondría por delante a los de Amorim y podría acabar con el resultado final.
Sin embargo, el conjunto que hoy vestía de azul no se daba por vencido y empataría el partido con una recuperación en el centro del campo y una buena combinación que pondría el empate a cuatro a falta de seis minutos para acabar con el tiempo reglamentario.
El árbitro dejaría ocho minutos que al final se prolongaría hasta el cien tras varias jugadas de ataque de los equipos y las pausas de los mismos.
La obra teatral perfecta para todo amante del buen fútbol en uno de los mejores escenarios para ello con esta frase se define lo que ha sido este partido. El United que vuelve a perder una oportunidad de oro para meterse en Champions y un Bournemouth que sacaría un punto en este partido tan frenético.
