Cena Del Real Madrid | Foto: Instagram Vinicius JR. |
Conjura:
“Reunión o pacto secreto. A menudo fuera del ámbito deportivo formal como una cena, donde la plantilla busca unirse y marcar un punto de inflexión para mejorar el rendimiento, superar una crisis o aumentar la motivación antes de un partido importante.”
En medio de viajes a Dubái o París, los jugadores del Real Madrid organizaron una cena de conjura, para intentar arreglar la mala situación deportiva en la que se encuentran mediante algún embrujo, porque con el fútbol lo dudo.
A la cena asistieron todos los jugadores de la primera plantilla, que se reunieron en el restaurante Sixtyone, cuyo socio es Vinicius Jr. Motivo por el cual quizás pagó la cena, o quizás para darle algo de publicidad y apartar la mirada de su mal rendimiento. Curiosamente, el local se encuentra justo frente de Opium, un detalle que parece una broma del destino.
No sé qué da más miedo: si la línea C5 de Cercanías de Madrid o que el Real Madrid se enfrente al Benfica en cuatro días después del repaso táctico que le dio Mourinho a Arbeloa. Lo cierto es que, más allá de la cena y los rituales, la preocupación real está en el campo y en la incertidumbre que rodea al equipo.
Porque, aunque ganen partidos, su fútbol sigue sin convencer. Dependen de que Mbappé meta uno o dos goles, aunque él también esté mal, o de alguna genialidad de los brasileños, que cada vez son menos.
Hace años que el Real Madrid no tiene un estilo de juego propio, apostando todo a dos o tres jugadores que, hasta ahora, les han salvado el culo. Y mientras tanto han pasado por tres entrenadores en un año y ninguno ha sido capaz de dar con la tecla correcta.
Arbeloa, ¿cómo puede ser que vayas tercero y acabes fuera de los ocho primeros en la Champions? Se dice que sabe más el diablo por viejo que por diablo, pero, espartano, un mínimo de amor por el escudo que tú mismo defendiste.
Y en Liga, vas segundo, no sé si por mérito tuyo, por demérito de los demás o simplemente por suerte, pero no puedes permanecer tanto tiempo en el limbo.
En un mes has perdido dos títulos y, quizás, los que queden. Tu solución ha sido dar dos días de descanso por semana, porque unos niños multimillonarios que no hacen nada con su vida no les apetece moverse más de la cuenta. Eso sí, luego les pitas y gestitos a la grada, no vaya a ser que se enfaden.
¿Cuándo entenderán que jugar para el Real Madrid no es solo llevar un escudo en el pecho? Es lucha, constancia, sacrificio, es orgullo. Porque el escudo del Madrid se puede manchar de sangre, sudor o barro pero no de vergüenza.
