Celebracióm del gol Lookman / Foto: EFE
El 4-0 del conjunto rojiblanco en el Metropolitano acerca a los de Simeone a la final de la Copa del Rey y desata la indignación azulgrana por un gol anulado tras una larga revisión del VAR.
Vendaval rojiblanco en el Metropolitano
El Atlético de Madrid dio un paso de gigante hacia la final de la Copa del Rey tras imponerse con autoridad (4-0) al FC Barcelona en la ida de las semifinales, disputada en el Riyadh Air Metropolitano. El equipo dirigido por Diego Pablo Simeone firmó una primera parte demoledora que dejó la eliminatoria muy encarrilada antes del descanso.
El encuentro comenzó con un golpe inesperado para los azulgranas con un autogol de Eric García tras una acción desafortunada en el área abrió el marcador y encendió a la grada. A partir de ahí, el Atlético jugó con intensidad, presión alta y una eficacia letal en los metros finales.
El segundo tanto llegó por medio de Antoine Griezmann, que definió con precisión tras una transición rápida. Poco después, Lookman amplió la ventaja aprovechando los espacios que dejaba la defensa visitante, visiblemente superada.
La goleada la completó Julián Álvarez con un remate contundente que dejó sin respuesta al guardameta azulgrana. El 4-0 al descanso reflejaba la superioridad rojiblanca y la fragilidad defensiva del conjunto entrenado por Hansi Flick.
El gol anulado que encendió la polémica
Cuando el Barcelona intentaba reaccionar tras el paso por vestuarios, llegó la jugada que marcó el debate posterior. Pau Cubarsí envió el balón al fondo de la red en una acción a balón parado que suponía el 4-1 y un posible punto de inflexión anímico.
Sin embargo, el tanto fue anulado tras una revisión del VAR que se prolongó durante más de seis minutos por un fuera de juego previo en la jugada. La demora y la falta de claridad en la comunicación arbitral provocaron protesta de los jugadores azulgranas y del banquillo visitante.

El Barça también reclamó una posible falta dentro del área sobre Lamine Yamal que no fue señalada como penalti, aumentando la sensación de agravio entre los visitantes.
Tras el partido, Hansi Flick reconoció la superioridad del rival en la primera mitad, aunque evitó profundizar en la polémica arbitral. Desde el entorno azulgrana, no obstante, se deslizó la posibilidad de elevar una queja formal ante la Real Federación Española de Fútbol por la gestión del VAR.
La vuelta en Camp Nou: un desafío épico para el Barça
Con el marcador de 4-0 a favor del Atlético, la eliminatoria queda prácticamente decantada. El Barcelona necesitará una remontada histórica en la vuelta, que se disputará en el Camp Nou el 3 de marzo. Mientras tanto, el Atlético viajará con una ventaja cómoda, reforzado por una actuación contundente que combina eficacia, disciplina táctica y capacidad para controlar los momentos clave del partido.
El duelo de vuelta promete emociones fuertes y una tensión arbitral que seguirá bajo la lupa de aficionados, expertos y medios de comunicación, mientras ambos equipos se preparan para un enfrentamiento que podría decidir gran parte del destino de la Copa del Rey 2026.
