RM-Girona/Fuente: realmadrid.com.
El Real Madrid no puede con el Girona y le entrega la liga al FC Barcelona, tras desistir de ella y centrarse en la Champions League. El Real Madrid se adelantó en el marcador con un zapatazo de Valverde, sin embargo Thomas Lemar decidió que el partido acabrá en tablas.
Aburrimiento y desidia
El Real Madrid inaugura la jornada retro enfrentandosé al Girona con la esperanza de poder reengancharse a la Liga. Arbeloa opta por reservar a algunos de sus titulares para Múnich e introduce las novedades en el once de Carvajal, Bellingham, Asencio, Militao, Fran García y Brahim Díaz.
El ritmo de juego es bantante aburrido y lento. El Real Madrid tiene la mayor parte de tiempo la posesión del balón, sin embargo los pocos acercamientos del Girona son bastante peligrosos.
Jude Bellingham de los más activos del partido. Acercamientos timidos al área con acciones individuales de los blancos y centros pero sin la eficacia necesaria para romper las tablas en el marcador.
Acaba la primera parte de un partido desastroso en el que ni el equipo ni el arbitraje han estado a la altura.
Sin competir y sin ganas no ganas a nadie
Cuando el Girona parecía tenerlo todo bajo control, aparece el zapatazo de Fede Valverde para firmar el primer gol del partido. No obstante la alegría fue fugaz, minutos más tarde el Girona te explica que cuando no aprovechas tus ocasiones y das pena en el terreno de juego es imposible ganar un partido.

Thomas Lemar con un gran gol logra el empate parea el conjunto catalán. Eduardo Camavinga es un drama cada vez que toca el balón la pierde y es el mejor aliado del equipo visitante.

Sin fútbol y con apatia es imposible ganarle a nadie llamesé el rival Girona o Albacete. Arbeloa Rojas ni ayudado por el VAR rectifica su decisión y no pita un penalti clarísimo a favor del conjunto blanco por manotazo en la cara a Kylian Mbappé.
Muy difícil pone este equipo que el madridismo confie en remontar en Alemania. La liga se la regalamos al FC Barcelona con este empate. La temporada va a cabar sin títulos y lo peor está por llegar en Múnich.
