Foto: LDU
El equipo ecuatoriano hizo una presentación espectacular ante el «Verdão» y sueñan con la final de la Copa Libertadores.
Teníamos un plato fuerte por esta otra semifinal de Copa Libertadores, un Liga de Quito que venía de eliminar en el Morumbi al Sao Paulo, enfrentando a un Palmeiras que dejaba en el camino a ni más ni menos que River Plate.
«La U» comenzó con todo el partido, haciendo valer la localía y el apoyo de sus hinchas. Durante los primeros minutos tuvieron varias ocasiones de gol que Carlos Miguel pudo contener para los brasileños.
Sin embargo en una hermosa jugada colectiva, Leonel Quiñónez mandó un centro raso para Gabriel Villamil, quien fusiló al golero de la visita para poner el 1-0 en apenas 16 minutos de partido.
El «Rey de Copas de Ecuador» no bajó la guardia y a los 27 minutos consiguió un penal a favor tras una mano de Andreas Pereira. El delantero argentino, Lisandro Alzugaray, se encargaría de cobrar y marcar ese penal para poner el 2-0 cuando no transcurría ni media hora del encuentro.
Pero el «Alviverde» se iría con otro golpazo antes del descanso, ya que a los 47 de la primera etapa, nuevamente un centro cayó en los pies de Gabriel Villamil, quien no perdonó y sentenció el partido con ese 3-0.
Así nos íbamos al descanso, con un resultado que ni el hincha más optimista de la LDU pensó que sería posible, y nos dejaban con la intriga si buscarían más goles o se quedarían satisfechos con los conseguidos.
Si bien el marcador no se movió, el equipo ecuatoriano siguió atacando, con menos frecuencia, pero haciendo daño en la pobre defensa de Palmeiras. Carlos Miguel sacó un par de remates, más algunas chances desperdiciadas por los locales no pudieron aumentar la ventaja.
Por su parte, el experimentado golero, Alexander Domínguez, tapó algunos intentos de gol de la visita, incluso más de uno requirió una intervención digna de destacar, sin dudas parte de esta gran victoria es gracias a la fortaleza defensiva de Liga.
Ya en la última jugada del partido, una inentendible falta por parte Bryan Ramírez, lo dejará sin disputar la vuelta y con chances de perderse la hipotética final, todo esto tras una fuerte infracción en la que el jugador de 25 años, se lanza dejando sus tapones sobre el tobillo del lateral argentino, Agustín Giay.
La revancha será el jueves 30 de octubre en el Allianz Parque, hogar del Palmeiras.
