Toma Bašić en la celebración del gol. Foto Vía Instagram (@official_sslazio)
Un gol tempranero de Basic, la seguridad de Provedel y la falta de puntería visitante mantienen a la Juve sin ganar por octavo partido consecutivo.
La Lazio derrotó 1-0 a la Juventus este domingo 26 de octubre de 2025 en el estadio Olímpico de Roma, gracias a un gol tempranero de Toma Basic y la destacada actuación del portero Ivan Provedel, aprovechando los errores defensivos del equipo visitante y consolidando su control del partido, mientras que la Juventus, dirigida por Igor Tudor, sumó su octavo encuentro consecutivo sin ganar en la Serie A.
El encuentro comenzó con emoción. Minuto 8, saque de portería de Mattia Perin. Jonathan David bajó la pelota en el centro del campo, pero su control fue defectuoso. El balón quedó servido para Cataldi, que filtró un pase para Toma Basic. El croata, sin dudarlo, sacó un derechazo desde fuera que se coló junto al palo. Golazo y silencio en el banquillo visitante.
El golpe despertó a la Juventus, que respondió con rapidez. Una buena combinación en ataque dejó a David mano a mano con Provedel, pero el arquero celeste se hizo gigante y desvió el remate con una parada espectacular. Fue el aviso de que no sería una noche fácil para “La Vecchia Signora”. Por la derecha, Francisco Conceição volvió a ser lo más incisivo del conjunto bianconero. Encaró, desbordó y en una de sus jugadas mandó un centro preciso para Vlahović, que no logró conectar con acierto. El serbio, una vez más, peleó más de lo que acertó. La primera parte terminó con Lazio arriba en el marcador y Juventus mostrando una leve mejora, pero sin la precisión necesaria para romper la portería local.
En el complemento, Tudor movió rápido las piezas. Yildiz ingresó por Cambiaso nada más comenzar la segunda mitad, buscando refrescar el ataque. La Juventus salió con potencia, y apenas al 47’ generó una gran jugada colectiva que dejó a Vlahović solo frente al arco pero terminó errando la ocasion, confirmando así su mala noche. La acción fue anulada más tarde por fuera de juego. Tan solo un minuto después, Locatelli probó desde lejos y otra vez Provedel respondió con seguridad.
Sin embargo, el impulso inicial se fue diluyendo. El ritmo bajó, Lazio controló el tiempo y Juventus empezó a caer en la trampa de la desesperación. Sarri movió el banco al 67’. El goleador Basic dejó su lugar al urugayo, Matías Vecino, un cambio pensado para reforzar el mediocampo y cerrar los espacios, buscando mantener la ventaja.
Y cuando el reloj marcó el minuto 75, el partido volvió a girar. Lazio recuperó el control del balón y comenzó a buscar el segundo gol. Thuram obligó a Provedel a una parada descomunal tras un cabezazo, pero enseguida los locales respondieron con una contra veloz. Isaksen, por la derecha, encaró y remató desviado en una acción que pudo sentenciar el encuentro. La Lazio se animó, empezó a tocar con paciencia y a hacer correr el balón mientras la Juve perdía claridad.
En el 82, Sarri buscó oxígeno en ataque, Pedro y Tijjani Noslin reemplazaron a Isaksen y Día. Pero lejos de encerrarse, ese doble cambio pareció reactivar a la Juventus. Con todo el orgullo y más corazón que ideas, el equipo de Tudor se fue encima, pero sin precisión en el último tercio. Conceição siguió insistiendo, Vlahović luchó entre los centrales y Yildiz intentó un remate, aunque sin éxito.
La última emoción llegó ya en el descuento. Un nuevo centro al área encontró la cabeza de Thuram, pero el remate salió flojo, fácil para un Provedel que cerró su noche perfecta. Cuando el árbitro pitó el final, el Olímpico estalló. Los jugadores de la Lazio se abrazaron en el centro del campo; los de la Juventus, en cambio, miraban al suelo. Ocho partidos sin ganar y una sensación de impotencia que crece jornada a jornada.
El cielo de Roma sonrió celeste. En Turín, en cambio, las nubes siguen sin despejarse.
