El plantel de Boca Juniors post victoria clásica. Foto: Boca Juniors
En una tarde ideal, Boca le ganó el Superclásico a River 2-0 y se aseguró su cupo para la Libertadores 2026
Con un clima caliente como cualquier clásico del fútbol argentino, el partido lo empezó dominando River Plate, con algunos ataques de Maximiliano Salas y algún remate lejano de Martínez Quarta.
La mala fortuna para el «Millonario» comenzaría a la media hora de partido, con la lesión de Maximiliano Meza, quien se resbaló y al caer sintió dolor en su rodilla.
El mediocampista sería reemplazado por Galarza Fonda. Hasta el momento no se confirmó la gravedad de la lesión del ex Independiente.
Después de esta jugada, se daría el comienzo de una de las figuras del Superclásico, Exequiel Zeballos. Quien a los 34 minutos tuvo un remate a distancia, que terminaría en poder de Armani, pero poco a poco iba demostrando que tenía ambición.
Finalmente a los 45 minutos, tras un despeje de Ayrton Costa y una peinada de Miguel Merentiel, dejarían al «Changuito» Zeballos mano a mano con Lucas Martínez Quarta, logrando sacar un remate al palo derecho de Armani, quien dejó un flojo rebote, el cual fue aprovechado por el extremo «Xeneize» para poner el 1-0.
En el primer minuto del complemento, una pésima comunicación en la zona del mediocampo, permitió que Boca madrugue al conjunto de Gallardo
Nuevamente con Exequiel Zeballos, esta vez desbordando por la banda izquierda, recortando hasta el área chica y dejándole la pelota servida a Miguel Merentiel para poner el 2-0.
Solo cinco minutos después, ocurriría probablemente la mayor polémica de la tarde, un balón en largo en el que Armani sale de su arco por un error de cálculo ante la presión de Carlos Palacios, quien se llevó el balón para mandar un centro, con Armani fuera del área.
El experimentado portero lo logró, pero la polémica va en que Armani evita ese centro con sus brazos.
El árbitro cobró la infracción, pero solo amonestó al Campeón del Mundo, algo que no gustó ni en el hincha ni en el equipo local, ya que entendían que la jugada que evitó Armani era claramente para expulsión, más que nada por utilizar el recurso de la mano.
Milton Giménez tuvo una tarde para el olvido, ya que tuvo varios fallos, entre ellos uno al minuto 58, en el que simplemente debió de empujar el balón prácticamente debajo del arco, sin embargo falló en ajustar el toque y el remate se fue afuera.
Ya sobre el final, un fallo insólito de Paulo Díaz, finalizaría en un mano a mano de Giménez con Armani, en el cual el árbitro cobraría penal para el Xeneize por un supuesto toque del golero sobre el «9».
Sin embargo tras revisión de VAR, se desestimó el contacto y no se cobró la pena máxima.
River Plate sigue sin ganar, sigue sin mostrar juego y sigue sin encontrar el rumbo, mientras que su clásico rival ya aseguró su cupo en Copa Libertadores para 2026.
