Celebración del AC Milan tras el gol. FOTO: AC Milan
Pulisic cazó un rebote clave y el Milan salió del Meazza con un derbi teñido de rojo y negro en una noche que puede pesar en la temporada.
En una noche que parecía hecha para que el Inter diera un golpe en la mesa, el Milan terminó sorprendiendo a todo el Meazza. Un rebote cazado por Pulisic bastó para romper el plan nerazzurro y encaminar un triunfo que, más que tres puntos, se sintió como una sacudida al campeonato. El Inter lo intentó con todo, incluso desde el punto de penalti, pero Maignan se levantó como un muro y dejó a los de Chivu con la sensación amarga de haber dejado escapar algo grande.
El Inter empezó fuerte. Muchos aficionados se perdieron el primer susto. Thuram se lanzó por un centro preciso de Dimarco. Y aún así Maignan voló, salvando a su equipo. Los locales siguieron empujando. A Acerbi le faltó un suspiro para abrir el marcador con un cabezazo al primer palo tras un córner. Pero el balón decidió chocar contra el poste para desesperación de medio estadio. Ya tras media hora de encuentro había más tensión que fútbol.
Justo antes del descanso, el Milan dio señales de vida. Pulisic probó desde fuera del área y pasó tan cerca del palo que Sommer solo pudo seguir la pelota con la mirada. Entonces llegó el segundo tiempo. El Inter salió con todo, pero el que encontró el premio fue el Milan. Un disparo lejano de Saelemaekers al minuto 53 botó mal para Sommer, el portero suizo no logró agarrarlo y Pulisic apareció para mandar el rebote dentro, 0-1. Un jarro de agua fría, porque esa derrota dejaba al Inter cayendo hasta la cuarta posición.
Pavlovic pisó a Thuram dentro del área, el VAR llamó y el colegiado cobró la pena máxima. Calhanoglu cogió el balón. Todos pensando que el partido terminaría en empate. Pero Maignan decidió que no. Se estiró todo lo que pudo y sacó el lanzamiento con una parada remenda. El Inter empujó hasta el final, pero fue como golpear una puerta que ya nadie iba a abrir. El Milan resistió, celebró a lo grande y dejó el derbi con un sabor amargo para los locales.
