Febas y Bellingham | Foto: RM
Ilicitanos y merengues protagonizaron un intenso 2-2 en el que los locales impusieron su valentía y los de Xabi rescataron un punto en un partido con tensión hasta el final
El estadio Martínez Valero se vestía de gala para recibir un Real Madrid que llegaba con dudas y con muchas de sus estrellas en el banquillo. Tras el parón de Selecciones muchos de los titulares necesitaban un respiro como Vinicius o Valverde que daban relevo a Rodrygo y a Dani Ceballos. Courtois, capitán por un día, lideraba un once lleno de retoques de Xabi Alonso, con Trent y Carreras ocupando los laterales y Fran García apareciendo casi como centrocampista.
En el lado contrario, un Elche valiente y atrevido. Empujado por su gente y con una idea clara, ir a morder arriba y discutirle la pelota al lider de La Liga. El ambiente era el esperado, estadio hasta la bandera, canticos constantes, con un minuto de silencio emotivo antes del pitido inicial y una grada completamente volcada que no dejó de aclamar a los suyos ni en el calentamiento.
Una primera parte sin tregua
El partido arrancó con ritmo frenético, Mbappé ya presionaba a Iñaki Peña, obligándolo a sacar el balón como podía. El Madrid avisó pronto con un disparo de Rodrygo, pero el Elche contestó enseguida y dejó claro que no pensaba encerrarse. La primera gran ocasión fue para los locales, Héctor Fort robó a Carreras y encontró a André Silva en el área, pero Courtois salió gigante para evitar el gol. El belga volvería a aparecer una y otra vez para sostener a un Madrid que sufría más de la cuenta.
En ataque, Mbappé tuvo dos clarísimas, la primera en el 11, mandando alta una volea, y en el 30 se quedó mano a mano, aunque el control se le escapó y Peña detuvo el remate. Los Ilicitanos respondieron con la misma moneda. André Silva, muy activo, falló dos ocasiones inmejorables. Primero remató desviado un centro de Germán Valera y luego, con todo a favor, prefirió asistir a Rafa Mir y la jugada murió en el despeje de Huijsen. El partido era un ida y vuelta permanente, sin pausa, con ambos equipos llegando al área con facilidad. La más clara del Madrid antes del descanso fue otra vez de Mbappé. Trent puso un centro perfecto desde la derecha y el francés, solo, se topó con un paradón enorme de Iñaki Peña.
El ambiente se caldeó en los minutos finales. El Madrid pidió penalti por una mano que no fue en un despeje de André Silva que dio en el cuerpo. A partir de ahi el partido se mantuvo en el aire hasta el descanso.
Con el 0-0, los dos equipos se fueron a vestuarios dejando una sensación clara, el marcador no refleja lo que se vio. El Elche discutió la posesión, encontró pasillos interiores y puso nervioso al Madrid, que nunca consiguió controlar el encuentro. Courtois, otra vez decisivo, sostuvo a los suyos, al igual que Iñaki Peña, que hizo lo propio en la portería contraria.
Una segunda parte de no parar
La reanudación del partido no dio respiro, el Madrid salió con intención, pero el guion no cambió demasiado. El Elche, por su parte, siguió jugando sin miedo, manteniendo la pelota en campo rival y obligando a Courtois a estar en alerta permanente. Rodrygo probó a Iñaki Peña nada más empezar, pero el meta volvió a responder con otra parada más. Y cuando parecía que los blancos empezaban a asentarse, llegó el golpe. En el 52 una jugada de táctica entre Germán Valera y Febas terminó con el centrocampista entrando solo ante Courtois y definiendo con mucha frialdad. El Martínez Valero estalló, y el Real Madrid, otra vez, quedaba retratado en defensa.
Xabi Alonso reaccionó de inmediato, Vinicius, Valverde y Camavinga al campo a la vez. Un triple movimiento para despertar al equipo, que seguía sin ritmo ni ideas. Pero el Elche no se replegó, Neto lo intentó desde la frontal, Germán Valera seguía apareciendo con peligro y André Silva y Asencio se encendían en cada duelo. Los blancos, aun así, encontraron oxígeno en un córner donde Huijsen, atento al rebote, fusiló dentro del área para poner el 1-1. Xabi quiso aprovechar el momento y llamó a Gonzalo para buscar un rematador puro, pero el Elche tenía otro plan.
Tres minutos después, Álvaro Rodríguez, ex del conjunto blanco, se inventó un golazo. Conducción, recorte ante Asencio y zapatazo a la escuadra para devolver la ventaja y volver loco al estadio en un minuto 85 que sabia a final. Un mazazo tremendo para un Madrid que llevaba haciendo aguas en defensa desde el pitido inicial.
En el 87, en una acción caótica dentro del área, Mbappé asistió y Bellingham empujó el 2-2 con Iñaki Peña sangrando tras un golpe previo con Vinicius, el Elche protestó, pero el gol subió al marcador. Y los últimos minutos fueron pura locura, centros constantes, Álvaro Rodríguez rozando la remontada, y a Gonzalo se le escapó el tercero por milímetros.
Ya en el añadido, Chust vio la segunda amarilla en una jugada confusa dejando al Elche con uno menos en el 96’. Aun así, resistieron, el pitido llegó en el 98 y el Martínez Valero respiró como si hubiera sobrevivido a una montaña rusa. El resultado final, 2-2, deja una conclusión clara, el Real Madrid suma su tercer partido seguido sin ganar, a punto de perder el liderato y transmitiendo malas sensaciones. El Elche, en cambio, firmó un partido valiente, intenso y con personalidad en casa.
