Estadio de Vallecas | Foto: La Liga |
El partido entre el Rayo Vallecano y el Atlético de Madrid no se jugará en Vallecas. La Liga ha confirmado el traslado a Butarque tras determinar que el césped no garantiza la seguridad.
El partido entre el Rayo Vallecano y el Atlético de Madrid no se jugará en Vallecas. La Liga ha confirmado el traslado a Butarque tras determinar que el césped no garantiza la seguridad.
Fin, por el momento, al drama en Vallecas: finalmente el Rayo Vallecano – Atlético de Madrid se jugará fuera de casa, no en el Wanda, no en el Bernabéu, sino en Butarque, el domingo 15 a las 16:15 h.
Así lo ha anunciado la Liga en un comunicado: “Terminada la auditoría e inspección del terreno de juego del Estadio de Vallecas, a pesar de los trabajos realizados. El mismo no reúne las garantías para la celebración del encuentro en condiciones de seguridad para la integridad de todos los participantes; por lo tanto, se disputará en el Estadio Ontime Butarque en el horario previsto, el domingo 15 a las 16:15h”.
El Rayo vuelve a estar involucrado en una situación convulsa. Esto no es nada nuevo para los franjirrojos, esta vez no hay suspensión, no hay aplazamiento, “sólo” un traslado. Un traslado que suena a parche, como una obra de teatro sin escenario propio.
Ni con las lámparas que vienen de Valladolid, ni con los operarios trabajando a todas horas, el Rayo no ha conseguido tener el césped a tiempo y la Liga no les ha dado el visto bueno. El terreno de juego, que debería ser alfombra, sigue siendo incógnita.
Aficionados del Rayo han hecho un llamamiento en redes para animar a la gente a que no asista al partido. De este modo la protesta sería por tanto cambio y por la irresponsabilidad de no tener un césped en condiciones. La paciencia, como el césped, también se desgasta.
Veremos cómo se traslada esta situación al campo y si afecta a los jugadores. Por el momento, el Rayo tiene dos semanas más para tener el césped en condiciones para su partido contra el Athletic de dentro de dos semanas, pero de momento sigue siendo una incertidumbre. Vallecas espera que, esta vez sí, la hierba deje de ser símbolo de precariedad y vuelva a ser simplemente fútbol.
