Atlético de Madrid venció 3-1 al Levante este sábado 8 de noviembre en el Metropolitano de Madrid, en un partido correspondiente a la jornada 12 de La Liga 2025-26, gracias a un doblete de Antoine Griezmann que permitió al equipo local mantener su invicto en casa y consolidarse en la parte alta de la tabla, mientras que el Levante no logró sostener el empate inicial pese a su orden táctico y esfuerzo en defensa.
El partido comenzó con un Atlético dominador, decidido a imponer su ritmo desde el inicio. La presión alta y el control del balón fueron las armas de un conjunto que buscaba romper pronto la resistencia granota. La insistencia tuvo su recompensa al minuto 12, cuando una jugada por banda izquierda terminó con un centro raso que el defensa del Levante, Adrián Dela, desvió involuntariamente hacia su propia portería. El 1-0 reflejaba lo que se veía sobre el césped, un Atlético intenso, vertical y con hambre de gol. Sin embargo, el conjunto visitante no se vino abajo y, apenas nueve minutos después, Manu Sánchez aprovechó un centro medido desde la derecha para empatar el partido con un cabezazo inapelable ante Oblak.

A partir de ese momento, el duelo entró en una fase de equilibrio. El Atlético continuaba llevando la iniciativa, pero el Levante se mostraba ordenado, sólido en defensa y con peligro en las transiciones. Los rojiblancos, a pesar de su dominio territorial, se toparon una y otra vez con el buen posicionamiento del rival y la falta de acierto en el último pase. La primera parte terminó con la sensación de que los locales necesitaban algo distinto para romper el muro granota.
En la segunda mitad, Simeone movió el banquillo y la entrada de Antoine Griezmann cambió por completo la dinámica del encuentro. El francés, con su habitual inteligencia para encontrar espacios, comenzó a generar peligro desde su primera intervención. En el minuto 61, tras una gran jugada colectiva, Griezmann apareció dentro del área para rematar con precisión y devolver la ventaja al Atlético. El gol liberó a los colchoneros, que a partir de entonces jugaron con mayor confianza y ritmo. El Levante intentó reaccionar, pero el desgaste físico y la falta de profundidad le impidieron inquietar seriamente la portería rival.
El Atlético cerró el partido al minuto 80 con otra acción protagonizada por Griezmann, estableciendo el 3-1 definitivo. Con ese tanto, el público del Metropolitano se rindió a su figura, consciente de que su entrada había sido determinante para sellar la victoria.
El resultado permite al Atlético mantenerse invicto como local en lo que va de temporada y seguir en la parte alta de la clasificación. El equipo rojiblanco mostró solidez, carácter y una buena reacción tras el empate, aunque también evidenció ciertos problemas de definición que deberá corregir en los próximos compromisos. Por su parte, el Levante se marcha con una derrota digna, compitió bien, demostró orden táctico y actitud, pero pagó caro sus errores defensivos y la falta de profundidad ofensiva. En definitiva, un partido que refuerza al Atlético y deja claro que, con Griezmann en el campo, los madrileños siguen siendo un candidato muy serio al título.
