Íñigo Pérez. Foto de Nacho Jiménez.
El entrenador del Rayo Vallecano, Íñigo Pérez, no se moja pero deja claro que «todos los partidos son importantes, independientemente de que se jueguen en casa o fuera. El de mañana será clave en el devenir de la competición. La victoria será el destino». Esto comenta en la rueda de prensa previa al partido de Conference League en Vallecas.
El técnico de la franja alaba al Lech Poznan: «El Lech Poznan es un equipo muy bien organizado y querrá dominar el partido a través del balón. En lo ofensivo son difíciles de defender y el duelo tendrá su dificultad. Lo considero un rival complicado. Tiene mucho nivel. Nosotros somos el Rayo y si miras el historial, nunca ganamos fácil a nadie. Ambos aspectos nos hacen ser respetuosos», señaló.
El míster navarro comentó que la derrota ante el Villarreal pudo afectar anímicamente al grupo: «Fue difícil de asimilar. Unai López ha tenido alguna molestia y por eso no viajó. Luiz Felipe y Mumin están en el último tramo de su recuperación. Ojalá podamos contar con ellos pronto».
El siguiente partido del Rayo Vallecano será el derbi madrileño, contra el Real Madrid. Aún así, Íñigo Pérez tiene claro que no van a escatimar en hacer esfuerzos en este encuentro: «No acudo a la dosificación. Usamos todos los recursos disponibles. Ahora solo pensamos en el Lech Poznan».
