ENTRE ENTRENADORES Y CAPITANES DEL VALENCIA CF Y DEL LEVANTE UD Foto: Valencia CF
El derbi valenciano regresa más de tres años después con un Levante renovado y un Valencia obligado a reaccionar ante su afición. Los granotas buscan por fin romper su histórica maldición en Mestalla, mientras los chés quieren reafirmar su dominio en un duelo que llega cargado de emoción, cambios profundos en ambas plantillas y mucho más que tres puntos en juego.
Este fin de semana vuelve La Liga y lo hace con uno de esos partidos que mueven a una ciudad entera, con historia y mucha emoción: el derbi valenciano. Llevábamos tres años sin ver un Valencia–Levante en Primera División. La espera ha sido larga, pero la ilusión es máxima: no solo por lo que representa para la ciudad, sino por todo lo que hay en juego para ambos equipos. Vuelve un choque que, pese al paso del tiempo, mantiene sus cuentas pendientes intactas.
El Levante ha vivido una transformación importante desde su último derbi en Primera: tras descender, logró volver esta temporada a la máxima categoría, lo que convierte este partido en un partido muy especial para su afición. Por su parte, el Valencia afronta el duelo con la responsabilidad de hacerse fuerte en Mestalla, su templo, y reafirmar su dominio frente a su vecino rival.
Y para entender la magnitud del encuentro, basta con un dato: al menos 38 jugadores entre los dos equipos vivirán este derbi por primera vez. Un número altísimo que evidencia hasta qué punto han cambiado ambas plantillas en los últimos años.
El derbi vuelve… pero lo hace con caras nuevas, con vestuarios prácticamente renovados y con una generación que se estrena en un escenario intenso y con mucha carga emocional.
El Levante, ante la oportunidad de romper la maldición de Mestalla
Por mucho que pasen los años, hay cosas que no cambian. El Levante llega a Mestalla con la presión histórica de no haber ganado nunca allí en partido oficial. Una racha que no solo se recuerda: pesa, marca y acompaña cada previa entre granotas y chés.
Como dato curioso, José Luis Morales es el único futbolista del actual Levante que estuvo presente en el último enfrentamiento en Mestalla. El resto de la plantilla no ha vivido ese ambiente ni esa presión, lo que convierte el reto en un estreno total para casi todos.
El Levante llega con la urgencia de consolidarse en Primera ya que de los últimos cinco partidos tan solo ha sumado un punto y de demostrar que puede plantar cara a su máximo rival cuando cuenta con menos recursos, pero con mucha ambición.
El Valencia, en casa, quiere reafirmar su dominio
El Valencia, por su parte, afronta este derbi con la fortaleza que le da jugar en casa ante un rival al que históricamente ha dominado. La afición espera volver a ver al equipo recuperar sensaciones, especialmente tras el bache frente al Betis.
Un dato que siempre sobrevuela estas citas: el Valencia nunca ha perdido en casa contra el Levante en Primera División. Y aunque el fútbol no entiende de pasado, esa estadística condiciona, empuja y motiva.
Además, este derbi llega en un momento clave para los «chés», que necesitan un golpe de efecto para reengancharse a la dinámica positiva y consolidarse en la zona tranquila de la tabla.
Pepelu, la figura que acapara todas las miradas
Si hay un nombre que añade picante a la previa, ese es Pepelu. Formado en el Levante, querido por su afición y ahora pieza importante en el Valencia. El centrocampista ha reconocido que el equipo quiere reaccionar tras su tropiezo reciente y que este derbi llega “en el momento perfecto para demostrar carácter”.
Otro dato curioso: Pepelu ha jugado más derbis en categorías inferiores que en Primera. Este será el primero para él vestido de blanco y negro… y en Mestalla.
Expectativas del partido: más que un derbi, un punto de inflexión
No se trata solo de vencer al vecino, sino de mandar un mensaje: para el Levante, ganar en Mestalla significaría romper una barrera histórica, un tabú que ha pesado durante generaciones; para el Valencia, supone reafirmar su dominio local, recuperar ambición y aprovechar el impulso de su afición en un duelo cargado de simbolismo.
En lo futbolístico, se espera un partido tenso, muy disputado en el centro del campo, con los granotas intentando imponer presión alta y verticalidad, mientras que los valencianistas podrían buscar controlar el balón, jugar con posesión y aprovechar sus ocasiones para castigar los momentos de debilidad de un Levante que está muy necesitado.
