Getafe contra Brighton por Conference League. Foto: Mauricio Monzón
Derrota del Getafe por 0-1 frente al Brighton. Los azulones tuvieron un buen partido pero les faltó efectividad.
El Getafe parecía haber tenido un fin de semana de resurrección. La victoria frente al Sevilla cambió la actitud de un equipo que tuvo un octubre de terror. Pero, pese a esta derrota, por fin tenemos a unos azulones que compiten mano a mano a nivel europeo. Un Bordalás que cuestionó a sus jugadores hace un par de semanas y que están empezando a responder.
Hay que destacar el minuto de silencio por las víctimas de Urda y por el fallecimiento del jugador Jesús de Miguel. Una muestra de respeto gigante por parte del club y la competición.
Se vio Getafe ofensivo. Buen juego por las bandas, que estaban que ardían. Los sudamericanos fueron un cañón que supo dañar la nave de los ingleses. Un Mojica velocista y un Satriano con su garra charrúa. Y también hay que hablar de Sebastian Boselli. Fue la figura frente al Sevilla, y nuevamente se lució. Un carrusel de recuperaciones y despejes que dejó sin opciones a la delantera rival. Además una salvada entre sus tres palos que era prácticamente gol. Y ofensivamente también aportó con pases clave.

El desarrollo del encuentro tuvo sus momentos de protagonismo para cada uno. Eso sí, el final del primer tiempo y el inicio del segundo fue todo para los de Fabian Hürzeler. Una muestra de rebeldía que tuvo frutos. Momentos en los que se palpitó el miedo de todos los aficionados azulones. El jugador número doce de la noche, como ameritaba la ocasión. Cantando a todo pulmón desde el inicio y haciendo notar cada falta cuestionable, a favor o en contra.
El Brighton de suplentes, pero con la demostración física digna de un equipo de Premier League. Siempre se espera que los de Bordalás sean los dueños de las faltas por partido, pero no fue así. Unos santos comparado a las patadas que se vieron de Las Gaviotas. Por otro lado, su delantera con Rutter a la cabeza supo poner en aprietos a David Soria en varios momentos. Yalcouyé apareció de la nada y dio un cabezazo imposible de parar para el primero en el marcador. El cuarto gol en la temporada para el mediocampista de veinte años.
Ahora el Getafe está obligado a sumar de tres en tres para seguir aspirando a continuar en Conference. Igualmente dejó una imagen positiva en comparación al partido frente al Lugano.
